EL MUNDO ERES TU

EL MUNDO ERES TU

jueves, 26 de septiembre de 2013

NECESIDAD DE TU PALABRA



Dime mujer, 
¿qué hago?
cuando adivino 
bajo tu vestido de hojas frescas, 
las formas de aquel sueño,
cuando percibo en tus poros,
los reflejos del paraíso,
en la genética de la memoria
que me recuerda
el aroma de la felicidad,
que en alguna vida,
compartimos,
Dime mujer,
como alcanzarte
en tu inacabable danza,
como ser parte de tu ritmo,
como consagrar mi día
a la mirada de tus pasos,
o en todo caso,
dime, qué puedo hacer para evitar?
este torrente de sensaciones,
este me gustas,
este quererte y quererte,
este miedo a terminar amándote,
Dime mujer,
como ser tu amigo,
tu compañero,
si vives allá lejos,
casi por el límite del cielo,
si no puedo abrigarte en el invierno,
si no puedo tocar tus ojos,
besar tu descanso,
cuidar tu desvelo
y entregarte la llave
de todos mis deseos
sin morir -por supuesto- en el intento,
Si la agonía de ser tan libres,
estando tan solos,
yo escribiendo que te escribo,
tu leyendo que me lees,
mientras por sendas diferentes,
paralelas pero independientes,
podemos convertirnos en
lo que pudo ser, pero no pudo,
porque se lo llevo
el terrible mar del tiempo.

HUGO DEL PORTAL
De "solitario acompañado"

miércoles, 11 de septiembre de 2013

TRÁNSITOS





Volvemos siempre,
como las obscuras golondrinas,
del balcón sus nidos a colgar,
nos vamos, no, como las Marías de Vallejo,
nos vamos,
para poder regresar,
dejando atrás dos pasos
y algunos sueños medio rotos,
dejando atrás lo que es necesario,
por puro azar, no recordar,
pero nosotros siempre volvemos
porque somos hijos del tiempo
y la memoria,
porque tenemos el corazón en tinieblas,
con una alma obscura
a la que necesitamos iluminar,
nos vamos, te decía
para poder regresar
y reír en la tarde de un domingo cualquiera,
mientras nuestros huesos se calientan, sin sol,
en el ir y venir
del fantasma del derviche,
que habita nuestro destino baldío,
nuestro diario en el que anotamos la vida sin fechas,
nuestra callada ilusión siempre ciega.

HUGO DEL PORTAL

De "Solitario acompañado"
(en compañía de la soledad)

martes, 10 de septiembre de 2013

SUMERGIDA EN LAS DUDAS



¿Cómo puedes, 
andar tan distraída, 
no descubrir lo que me pasa?
¿No se notan estos coágulos de sangre
viviendo en mis ojos?
llamándote con sus latidos
de flor del desierto,
en el pálido reflejo de tu ausencia,
O este brillo que se alienta,
con tan solo tu mirada,
esta perspectiva
de mirar todo el universo,
y ver,
tan solo tu sonrisa,
¿Cómo puedes creer
en mi silencio?
si todos los días escribo por ti,
vivo la poesía a través de ti,
termino el verso con el último suspiro
que me diste
y que guardo en el bolsillo
con todas tus palabras,
con algo de monedas sueltas
y con tres pedazos
de uno de tus besos.
¿Cómo puedes dejarme
pensar en volar hacia otro norte?
si tu eres el destino que he buscado,
si tu representas mi propio significado,
¿Crees que deseo que otra vida
me tomen entre sus manos
ser tan suyo
que me arrulle en el invierno?
Que poco me conoces!
¿Qué de misterios
encierra tu decisión?
que es la decisión de un mundo
que no me quiere oir,
ni leer,
a quien no le gusta
mi manía de sacar castañas del fuego,
mi poco apego al circulante de lo fatuo,
mi voluntad (domesticada al azar)
de echarle agua a las fiestas,
de los cuerdos de atar,
no confíes en mi,
si eso deseas,
pero cree,
al menos,
en mi amor.

HUGO DEL PORTAL
De "Solitario acompañado"
o en compañía de la soledad.

domingo, 8 de septiembre de 2013

DEFINICIÓN DE POBREZA



Solo 
para los tontos desatados
y los cuerdos de atar
la pobreza
es una cuestión de dinero,
y la vida es una moneda, 
pero la verdadera pobreza
es un estado mental,
que pasa
como fríos reptiles
por el aun más frío lodazal,
por tu concepción del mundo,
por experiencias funestas,
por tu falta de libertad,
por pequeñeces genéticas,
y no hay nada que encadene mas
que la crisis del billete
y el sueño coriáceo del metal
que te lastren,
con orgullo,
los buenos sentimientos,
las risas de la gente buena,
el instante eterno del real amor,
nunca te permitas
ser esclavo
del materialismo vulgar
porque la honestidad que vale
te hará evolucionar
te concede paz
no sirve como excusa,
para ser juez de los demás,
ni te hace el Dios del muladar,
aquello que vale
todo el oro del Perú,
te hará crecer alas
para poder volar.

HUGO DEL PORTAL

de "solitario acompañado"
en compañía de la soledad

miércoles, 4 de septiembre de 2013

PERMÍTETE



Permítete

Brisa imprescindible 
de las tardes del estío,
remanso acogedor
de las noches en las que el cansancio azota, 
cigarrillo de la mañana,
saboreado,
con café de maridajes
entre ilusiones y recuerdos,
primer alimento del alma,
voz que susurra promesas,
que intuye mundos mejores,
que otorga paz interior,
en los días de vino y rosas,
Llega a tiempo
a esta cita cósmica,
a la que somos convocados
por las coronas diamantinas del amor,
Y permítete
encontrarme en el recodo inicial de la eternidad,
en el embarcadero de la pasión,
en el campo donde se siembran las sonrisas,
en la mirada que habla,
en el juego de los niños sin guardianas,
en el centímetro de piel que es la patria,
en la palabra que nos define,
en el vuelo de los amantes,
en la verdad, desnuda,
alada,
como las espadas con que venceremos a los dragones,
si se atreven a volver,
o como las cenizas del ave fénix,
que son capaces de renacer
y que por lo tanto,
como tu y yo
son imbatibles frente a la cuchillada de la muerte
son intocables frente al latigazo del desamor,
son inexpugnables frente al canto de las sirenas,
que te invitan a un naufragio,
del cual nunca seremos parte,
porque somos hijos de la verdadera transmutación.

HUGO DEL PORTAL

de "Solitario acompañado"
(En compañía de la soledad)

lunes, 2 de septiembre de 2013

CONCIENCIA



Conciencia

Puedes escribirte una historia,
encontrar el propicio personaje,
salir al cotidiano esparcimiento
para representarlo 
con tu mejor máscara
la de la sonrisa
del que aparenta
que nada le importa,
pero es inevitable
que llegada la noche,
con tu conciencia,
a solas,
con las preguntas dando vueltas
como aullidos,
como rudas manos que trepan por tus piernas
tomándote de las solapas,
casi sujetándote
con esposas medievales,
como en el espejo de un torturador,
se te sacuda,
se te golpee,
se te demande,
se te inquiera,
gritándote en el rostro,
dónde esta tu fe?,
dónde dejaste la intención buena?
cuando decidiste tirar todas las toallas?
sin dar pelea,
sin resistir
y arrodillarte
ante el becerro de oro,
aceptarlo como gestor en tu alma,
con la absurda seguridad
que las prostitutas,
los aviesos
y los felones
llegaran primero
al paraíso de conveniencias breves
que han esbozado
los hombres sin casta.

HUGO DEL PORTAL

De "solitario acompañado"
(en compañía de la soledad)